El valor añadido de los derechos humanos

Aida Guillén Lanzarote.- El valor añadido de los derechos humanos: Las aportaciones del EBDH a las políticas de cooperación al desarrollo. La cooperación al desarrollo, como casi todo el sistema y modelo actual, está en crisis. Esta crisis no es únicamente debida a los recortes en los presupuestos de las políticas de cooperación, recortes, por otro lado, que alcanzan hasta el 80%, sino que tiene raíces más profundas. El abandono por parte de los Estados de las políticas de solidaridad responde a una voluntad política clara de priorización de otros objetivos e intereses.

Ante esta situación, debemos de reivindicar un modelo de cooperación al desarrollo basado en los derechos humanos que dote de fundamento y objetivos claros a la cooperación y que escape de propuestas excesivamente burocratizadas y tecnificadas y alejadas de la confrontación política como las que se han venido fomentando en los últimos años.
Así, la inclusión de los derechos humanos y su tratamiento integral en las políticas de cooperación aporta, desde mi punto de vista, tres valores añadidos que aseguran su efectividad si son bien desarrollados y utilizados. Estos tres puntos se pueden resumir en tres preguntas.

¿Por qué cooperamos? La respuesta a esta pregunta desde el modelo basado en derechos humanos es clara. Cooperamos porque desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (DIDH) es una obligación. Esta respuesta nos ayuda a salvar las dificultades planteadas por ciertos posicionamientos caritativos o asistencialistas.

Este es un aspecto que se discute en multitud de ocasiones y mucho más en los últimos tiempos en los que asistimos a continuos recortes e incluso a la desmantelación de las políticas públicas de cooperación al desarrollo. Se nos presentan éstas como políticas sólo viables en momentos de bonanza económica y por tanto, vinculadas únicamente a aquella parte del presupuesto que “sobra”.

Sin embargo, desde el DIDH se puede afirmar con rotundidad que los Estados están obligados a cooperar para buscar el desarrollo de todos los países y pueblos. Es decir, abandonar la cooperación al desarrollo es incumplir compromisos internacionales. Veamos por qué…

Artículo de Aida Guillén Lanzarote (@AidaGuillen) durante su etapa en el Institut de Drets Humans de Catalunya. Actualmente es la directora de Servicios de Derechos de Ciudadanía e Inmigración en el Ayuntamiento de Barcelona.

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